Necesitamos conocer una historia diferente de la tecnología

El relato épico de la gran visión y el esfuerzo personal

Hace unas semanas tuve el agrado de leer una nota del diario La Nación intitulado “El mito del nacimiento en el garaje suele ser demasiado bueno para ser cierto” con autoría de Tom C. Avendaño.

El artículo desarticula la leyenda situada en ese espacio doméstico tan común a las fábulas tecnológicas: el garaje. De acuerdo al mito estadounidense y que muchos han comprado por estas latitudes, cada tanto surgen visionarios, quienes en un momento de inspiración y por medio del honesto esfuerzo individual conquistan el éxito, trayendo al mercado un software, una red social, un smartphone, etc.

Tras tan enjundiosa lectura pensé si podría mostrar relatos alternativos. O más bien historias que tal vez sean completamente nuevas para muchos. Es importante aclarar que estas historias no están desconectadas de los meros mortales. No necesitás ser programador, trabajar en sistemas o estudiar carreras relacionadas con el tema para entenderlas o que te resulten cercanas.

Estamos hablando de Linux. El sistema operativo Android está basado en Linux y es el que viene en la mayoría de los smartphones que se usan en la actualidad. Otros sistemas basados en Linux se encuentran en routers, SmartTV’s, consolas de videojuegos, etc. Nos referiremos a su creador, Linus Torvalds.

LinuxCon Europe Linus Torvalds 03

By Krd (Own work) [CC BY-SA 3.0 or CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Bill Gates, Steve Jobs, ¡uf! ¿No hay nadie más ahí? ¡Sí! Linus Torvalds.

Invariablemente los medios de comunicación han conseguido implantar en el imaginario social que Bill Gates es un genio científico casi a la altura de Einstein. Su enorme habilidad para los negocios ha conseguido fijar esa percepción. Además, luego de haber consolidado un imperio corporativo es fácil para cualquiera erigirse como un filántropo.

Sino tenemos ahí a Steve Jobs, considerado por poco una especie de Leonardo Da Vinci contemporáneo. De este último no voy a dudar de su talento, pero no fue alguien que se haya destacado precisamente por sus cualidades éticas.

En este caso hablaré de Linus Torvalds, pero no es mi intención idealizarlo. Sino más bien mostrar que existen personas y maneras distintas de hacer software y tecnología.
Dicho de manera simplificada, Linus Torvalds es el creador del núcleo del sistema operativo que hoy conocemos como Linux o GNU/Linux.

Hay vida más allá de Estados Unidos

Linus Torvalds nació en 1969, en Helsinki, capital de Finlandia hijo de padres que por esos años eran activistas de izquierda.

Precisamente ese año se crea ARPANET el antepasado de Internet.

Linus (como lo fue el músico del período romántico Jean Sibelius), pertenece a la minoría de habla sueca de Finlandia, la cual es considerada aun como la alta sociedad, sin embargo la mayoría son granjeros y pescadores.

Vivió su niñez en la casa de su madre y abuelos. Sus ídolos eran Einstein, Newton y Gauss.

El pequeño Torvalds fue notablemente influenciado por su abuelo materno Leo Törnqvist (profesor de estadística y creador del índice de precios que lleva su apellido), quien le compró una Commodore VIC-20 alrededor de 1981 y le inspiró sus primeras experiencias en programación.

Según dicen sus padres demostraba desinterés en cualquier cosa, excepto en computación y matemática.

Los secretos que esconde Finlandia

Un interrogante que me resulta apasionante y más aun cuando uno se pone investigar al respecto es: ¿En qué tipo de contexto se gestó Linux y se desarrolló Linus Torvalds?

A diferencia de las mitologías de sus países vecinos, en los cuales sobresalen los guerreros poderosos, los dioses de los mitos fineses se caracterizan por su capacidad para almacenar y adquirir conocimientos. Porque es eso, más que la fuerza, lo que se necesita para afrontar los crudos inviernos de esa nación.

Por esas latitudes prevalece la idea de mejorar lo que ya existe, en lugar de crear cosas nuevas. Y que la supervivencia es más probable cuando se comparte la información.

Apenas un año y medio después de que el teléfono fuera patentado en Estados Unidos, Finlandia (que se encontraba bajo el dominio ruso) ya contaba con su primer línea telefónica. Los finlandeses se convirtieron expertos en comunicaciones. De hecho, en la actualidad Finlandia ocupa el lugar más alto en el NRI (índice que mide el rendimiento del uso de las tecnologías para mejorar la competitividad y el bienestar).

El surgimiento de Linux

Tanto sus amigos de la adolescencia, como sus familiares directos e incluso el mismo dicen que Linus era una persona muy tímida que apenas se animaba a levantar la mano en clase.

No obstante, ya se destacaba como alumno y tenía una mente especialmente preparada para las matemáticas.

Durante un año interrumpe sus estudios universitarios para incorporarse al servicio militar obligatorio. Allí alcanza el rango de subteniente con el rol de oficial de cálculo balístico. En 1990 retoma sus estudios universitarios y se encuentra por primera vez al sistema operativo UNIX por primera vez.

Más tardes, disconforme con los sistemas que tenía disponible en aquel momento decide crear el mismo uno nuevo, pero basándose en conceptos y herramientas existentes de los sistemas Minix (del cual no tenía acceso al código fuente) y GNU.

Ari Lemmke fue quien convenció a Linus de subirlo a la red y bautizarlo con el nombre de Linux.

Es así como en el año 1991 publica en una red de comunicación que precedió al correo electrónico de la actualidad, la Usenet. Dicho aviso, tomado aislado parece una especie de carta luterana clavada en las puertas de Wittemberg. No obstante si bien Linus Torvalds fue la mente central en estos acontecimientos, hubiera sido imposible que lo hiciera el solo. El contexto, los desarrollos de software existentes, la incipiente Internet de esos días, y también la ayuda de la universidad pública de Helsinki resultaron casi imprescindibles para el crecimiento de Linux.

El histórico anuncio

El famoso mensaje de Linus Torvalds fue:

Hola a todos aquellos que usan Minix -


Estoy haciendo un sistema operativo
(gratuito) (solamente un pasatiempo,
no será grande ni profesional como el
GNU) para clones 386(486) AT. Este ha
estado gestándose desde abril, y está
comenzando a estar listo. Me gustaría
recibir cualquier comentario sobre las cosas
que gustan/disgustan en minix, ya que mi SO
(Sistema Operativo) se le parece un poco
(la misma disposición física del sistema
de archivos, debido a motivos prácticos,
entre otras cosas).


Actualmente he portado bash(1.08)
y gcc(1.40), y las cosas parecen
funcionar. Esto implica que conseguiré
algo práctico dentro de unos meses, y
me gustaría saber qué características
quiere la mayoría de la gente. Cualquier
sugerencia es bienvenida, pero no prometeré
que las pondré en práctica :-)


Linus Benedict Torvalds
(torvalds@kruuna.helsinki.fi)


PD. Sí – es libre de cualquier código
de minix, y tiene un sistema de archivos
multi-hilo. NO es portable (usa 386 una
conmutación de tarea etc.), y probablemente
nunca será soportada por nada más que los
discos rígidos AT, porque es todo lo que
tengo :-(.

Al poco tiempo, decenas, cientos y finalmente millones de personas alrededor del mundo comenzaron a colaborar con el sistema. Por si no quedó claro aun, Internet fue fundamental para el crecimiento geométrico de Linux.

En marzo de 1992 Owen Le Blanc crea la primera versión de Linux instalable en el Manchester Computing Centre. Pocos meses después, aparece la primer distribución que podríamos llamar completa de Linux llamada SLS.
En esa edad temprana de Linux recibe apoyo de la empresa (ya extinta y adquirida por Compaq) DEC.

En abril de 1995 Linux consigue su primer conferencia comercial, Linux Expo, creada por Donnie Barnes en la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

En 1997 escribe su tesis para la Maestría en Ciencias llamada “Linux: Un Sistema Operativo Portable”.

El factor disruptivo

En 1996 Torvalds había viajado a Estados Unidos invitado por la misteriosa compañía Transmeta. Trabajaría en esa empresa hasta el año 2003, sin descuidar la coordinación del proyecto Linux.

En 1997, un año después de la versión 2.0 del kernel Linux, el sistema operativo contaba ya con 3 millones de computadoras usándolo.

Luego Linus trabajaría en Open Source Development Labs y posteriormente en Linux Foundation (la fusión de OSDL y Free Standard Group) hasta la actualidad.

De acuerdo a la historia oficial, el soporte corporativo de los gigantes comenzó en 1998. Por ejemplo en 1999 Red Hat le dio a Torvalds alrededor de un millón de dólares en acciones. Fue el mismo año que Linux comenzó a venderse preinstalado en notebooks además de haberse instalado ya por aquel tiempo en 7 millones de computadoras alrededor del mundo.

En el año 2000 sucede un evento que podría haber cambiado la historia: Steve Jobs le ofrece a Linus ir a trabajar a Apple, pero con la condición de abandonar el desarrollo de Linux. Linus Benedict Torvalds declina dicha invitación.

Reconocimientos

A lo largo de su carrera Linus Torvalds recibió muchos reconocimientos, algunos de ellos son:

  • Mejores Managers Bloomberg Businessweek 01/2005

  • Ubicado en la lista de l00 inventores más influyentes de todos los tiempos de acuerdo a la Encyclopædia Britannica.

  • En 2012 ganó el Millennium Technology Prize y un cheque por 600000 euros de parte de la Academia de Tecnología de Finlandia.

¿Por qué es distinto Linus Torvalds? O bien: ¿Por qué tiene produce mucho menos ruido mediático?

Su liderazgo se caracteriza por exhibir una mezcla de arrogancia con capacidad para reconocer que está equivocado si es necesario. Desde luego, y como el lo ha repetido hasta el cansancio, el no es una especie de Gandhi. El mismo dice que su naturaleza es egoísta, que no ha creado Linux para mejorar el mundo.

Salvando las enormes diferencias, creo que en eso también tiene que ver con esa elocuencia que ha ganado, no exenta de ironía y sarcasmo. Eso que ha ido construyendo también sobre esa timidez de la infancia para resguardarse y poder ser el Benevolent Dictator for Life de una de las comunidades de software libre más exitosas y con ya más de 23 años funcionando.

Si Linus Torvalds recibió no pocos premios, cabe preguntarse ¿por qué de todas maneras es menos conocido que Bill Gates y Steve Jobs?

Hay razones un poco obvias que en este caso prefiero omitir, sino más bien ir a las más sutiles tal vez.

Bien, creo que LT es menos conocido porque su personalidad, su trayectoria significa pisar el castillo de arena de la fábula lejana a la realidad de los emprendedores, los visionarios y las maneras tradicionales de llevar adelante proyectos.

La historia de Linux, si bien podría decirse tuvo hitos disruptivos (su arribo a Estados Unidos), su crecimiento tiene más que ver con desarrollo en general gradual, paulatino.

Su madre afirma que era introvertido, reacio a hablar en público. Con poca motivación propia. De alguna manera su propia (co)creación lo transformó para siempre. O es que algo estaba latente allí. Y lo que tenía escondido se fue descubriendo y retroalimentando con su proyecto.

Linus mismo asegura que no se trata de tener la gran idea que intente cambiar el mundo, sino más bien, una que tenga raíces fuertes. Y luego, mejoras incrementales una encima de la otra. De hecho tiene que ver con la cita que el ama tanto: “Si he sido capaz de ver más lejos fue solamente porque me paré sobre los hombros de los gigantes”.

Además, Torvalds lleva una vida en cierto sentido tal vez poco rimbombante para los escándalos que le agradan a la prensa, se casó en 1993 antes de viajar a Estados Unidos, tiene 3 hijos, si bien es millonario, su fortuna no llega a los niveles de obscenidad de otros pseudo-inventores que hacen tanto ruido con su beneficencia.

La madre de Linus, Anna, cuenta que la gran virtud de su hijo es su curiosidad sincera y un deseo de conquistar las dificultades que se le presentan. Por otro lado tuvo una educación formal en la que se destacó, es decir ni siquiera fue aquel alumno desaliñado en el que imaginamos un Einstein.

De hecho el mismo no se cree un visionario, repite una y otra vez que no creó Linux con la idea de lograr que se convirtiera en el núcleo del sistema operativo libre más popular y usado. No había cronogramas, gantts, gestión de riesgos. Sí hubo esa mezcla de pasión científica y artística, un contexto familiar y socio-económico favorable, una acumulación de pequeños progresos, ladrillo sobre ladrillo. Y claro está el aporte invalorable de millones de usuarios de todo el mundo.

Una de las grandes diferencias de Linus Torvalds con otras personas idolatradas del mundo de la tecnología como Steve Jobs o Bill Gates, es que el nunca quiso fundar una empresa. El es de alguna manera un científico apoyado por mecenas, (se supone que recibe unos 10 millones de dólares al año. Es decir, desde luego, alejado de la bohemia e inmerso en pleno mundo capitalista.)

No puedo evitar añadirle un tinte localista, argentino a este artículo. Hay elementos que muchos inventores de la pólvora autóctonos han despreciado en la década de los ‘90 tales como la educación pública o el esfuerzo personal combinado con el colectivo.

Escribir esto me llevado a simplificar bastantes cosas, a sacar datos tal vez útiles, e incurrir en omisiones, pero la investigación me llevado a descubrir aspectos fascinantes sobre la tierra natal de Linus Torvalds. Por ejemplo, descubrir que existe el tango como una de sus estilos de música característicos. En la ciudad de Seinäjoki se lleva a cabo todos los años un festival de tango que se considera el segundo en importancia luego del de Buenos Aires.

Tampoco soy ingenuo (por que no lo he omitido, de hecho) que Linus Torvalds es un aporte que viene del hemisferio norte y sin caer en un anticolonialismo barato, eso indudablemente tiene un impacto. No sabemos que hubiera pasado si el nunca hubiera viajado a Estados Unidos. Pero aun así representa otra historia mucho más digna de ser contada por los medios y en las instituciones educativas.

Linux mostrando el escritorio con Compiz

Apéndice

El código fuente es *la receta* del programa.

El software libre

El software no se vende, sino que se licencia

La Free Software Foundation considera que un programa es libre si una persona tiene estas 4 libertades:

  • La libertad de ejecutar el programa como se desea, con cualquier propósito (libertad 0).
  • La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y cambiarlo para que haga lo que usted quiera (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.
  • La libertad de redistribuir copias para ayudar a su prójimo (libertad 2).
  • La libertad de distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros (libertad 3). Esto le permite ofrecer a toda la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las modificaciones. El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.
Linux es software libre

Fuentes de consulta

Abordando la cuestión de la Informática sólo desde la filosofía

Leo un artículo en Página 12 de José Pablo Feinmann, El Big Brother panóptico, la sana preocupación sobre los terribles riesgos de una Internet controlada por los centros de poder mundiales.

A mí me parece muy interesante. Me apasionan en serio estos debates filósoficos, siendo un completo neófito al respeto. Pero estaría bueno que sociólogos, filósofos, políticos, etc. se informen un poco (perdón por la rima) sobre informática. Leo el nombre de Bill Gates en el artículo y ya suena a berretada, lo digo con la admiración que le tengo a Feinmann, ya que gracias a Kirchner y a él he redescubierto por completo el valor del peronismo en la historia argentina. Pero me pregunto si cuando hablamos de eso tenemos idea que hay movimientos de resistencia dentro de la informática.

Perfecto, algunos pueden ser funcionales, probablemente. Alguno más radicales. Puede ser. Pero existen. Si no se sabe lo que es el software libre, el open source, si se desconoce que hay organizaciones como FSF, (Solar en nuestro país), Electronic Frontier Foundation, Creative Commons, la ética hacker y su crítica a la cultura protestante, por ejemplo como se cuestiona desde estos sectores el sistema de patentes y de copyright, algo tan sacralizado, que muchos izquierdistas y progresistas apenas se animan a tocar. Quiero decir: con filosofía nada más, y con todo el respeto y admiración que le tengo a Feinmann, el análisis es bastante incompleto, y más teniendo en cuenta que en los centros urbanos, ya prácticamente todos somos partes de alguna manera de esta contradicción. Hay cosas que me caen muy mal de Richard Stallman, pero me pregunto si personas progresistas como Feinmann saben de que se trata. O creen que toda la informática pasa por un gangster como Guillermo Puertas. Y más aun en Internet, hay muchos actores hoy que para bien o para mal tienen mucha más incidencia que la empresa fundada por ese señor. Volviendo a Stallman, me pregunto si Feinmann habrá leido alguna vez “El derecho a leer“.

 

Hablando a boca de jarro

Más de allá de que en la palabra nación exista un imperativo homogeinizante, la nación argentina es heterogénea. No es lo mismo el porteño que el santiagueño o el fueguino. Sin embargo, una característica común que los argentinos parecemos tener es nuestro apetito voraz por opinar acerca de cualquier tema.

En los sectores medios y urbanos, la aparición de las redes sociales tales como Facebook y Twitter ponen en la superficie esta costumbre.

A todos, o al menos a muchos nos gusta opinar. Es más me atrevo a decir que nos gusta más emitir juicios con rapidez antes que actuar. Por supuesto tenemos la libertad de hacerlo. La cuestión cambia me parece, cuando tratamos tópicos que van más allá de un tema deportivo o farandulezco. Desde ya, tenemos la libertad de hablar livianamente de temas científicos, políticos, teológicos, filosóficos. Pero una opinión elaborada en cinco minutos sobre estas cuestiones no puede pretender que tenga el mismo peso que otra elaborada luego de ejercer al menos un pequeño trabajo que involucre no solamente nuestro ímpetu por decir algo sino también que conlleve un pequeño esfuerzo de todo nuestro ser.

Por eso, ante diagnósticos instantáneos que se hacen durante el almuerzo en la oficina, o en un asado, o mientras vemos televisión, viajamos en colectivo, en taxi, o vamos manejando, se me ocurrieron que podríamos hacernos estas preguntas antes de pretender que nuestras opiniones tengan un grado de seriedad y relevancia que merezcan la pena leerse, escucharse o responderse:

¿Analizo la situación en su contexto?

Es muy común que tomemos unos cuantos hechos y mediante un proceso mágicamente inductivo lo llevemos a algo general. También tiene que ver con la capacidad de pensar en qué tipo de mundo y sociedad vivimos hoy.

¿Veo cuáles son los antecedentes históricos?

Hay una compulsión en muchas personas en dar consejos y sugerencias. Pero si desconocemos o conocemos escasamente la historia de una persona, todas nuestras recetas que haremos con tan “buena” voluntad no serán otra cosa que juicios apresurados. Si esto lo extrapolamos a un país, es increíble el desconocimiento e ignorancia sobre nuestra historia nacional que tienen muchos de los analistas y políticos más mediáticos. Muchos que opinan apenas conocen lo que ocurrió en Argentina durante sus vidas. Como mucho, repiten lo que escucharon, o sostienen una versión sesgada de la historia porque es en la que se sienten más cómodos.

Además esa ignorancia histórica muchas veces nos hace añorar tiempos ideales de justicia, republicanismo y equidad, que tal vez pocas o ninguna vez existieron.

¿Estoy haciendo catarsis sobre una experiencia personal?

Frecuentemente hacemos juicios basados en nuestra experiencia personal. Una expresión muy común es “Yo que la viví”.  Otras: “A mí me hicieron esto”, “Yo que no puedo comprarme aquello”. “Mi tío que fue radical”. “Por que mi papá me dijo que en la época de Perón tal cosa”.  La experiencia personal es realmente importante. No intentamos menospreciarla. Si uno fue víctima de un crimen, está muy bien que pueda exteriorizar esa bronca, esa impotencia, esa pérdida. Pero cuando la experiencia personal es utilizada para hacer una generalización sobre una cuestión ahí pierde validez (ni hablar cuando es usada por terceros con fines espurios, en donde lo que importa no es la víctima). TU experiencia personal puede ser muy diferente a la MÍA. Las dos son importantes. Si tomáramos solamente la experiencia personal como instrumento para resolver los problemas, solamente los que tienen mayor capacidad para “gritar”  terminarían imponiendo sus “soluciones”.

¿Considero lo que dicen los medios meramente como hechos?

Si bien muchos hemos aprendido que “no hay hechos, sino interpretaciones” (Nietzche), muchas personas siguen leyendo los diarios, escuchando la radio y mirando los noticieros como verdades reveladas. Si lo dice la TV es así. Recuerdo que alguien una vez me dijo: “Los diarios de la época decían tal cosa”. Hay varias falacias en este tipo de razonamiento. En primer lugar, “los diarios” no son “todos los diarios”. En casi todas las épocas, en especial en los tiempos de totalitarismos hubo medios subterráneos que mostraban otra interpretación de los hechos. En segundo lugar, la independencia informativa o de opinión no existe. Siempre en mayor o menos medida, se responde a intereses, prejuicios, preferencias, simpatías personales. Alguien también dijo una vez que “el medio es el mensaje” (Mc Luhan). Con esto no queremos decir que tenemos debemos ignorar lo que dicen los medios, pero sí al menos ser conscientes de que la noticia en general no es aséptica, que al elegir una noticia en general se está desechando otra. Por ejemplo, las noticias que elige Crónica responden a un determinado propósito que no es el mismo que TN, CN23 o C5N. Esto que parece tan obvio es ignorado en la vorágine diaria por muchos opinólogos.

¿Mi análisis u opinión contribuye en algo a una solución, es parte del problema, o lo agrava?

Vivimos en tiempos en los cuales creemos que al enunciar (o denunciar) un problema nos hace creer que estamos remediándolo. Si bien reconocer un problema es parte del avance hacia una solución, muchas veces la continua repetición del problema no hace otra cosa que agravarlo. Puede aumentar el pánico o acentuar la especulación. Por que nos hace girar todo el tiempo alrededor del mismo. Nos hacemos dependientes del problema. Termina siendo parte de nuestra vida cotidiana y no tenerlo nos representa un vacío. Por otra parte y como ya hemos dicho con frecuencia algo que se presenta como un problema, no es una situación desfavorable o se la quiere exaltar para bajarle el volumen a otras noticias. A veces una situación que lesiona intereses de sectores con mucho poder se presenta como un problema para toda la sociedad. Pretende de esta manera contar como aliada a la indignación de una parte de la sociedad, la cual termina siendo muchas veces rehén de enfrentamientos que le son ajenos.

¿Cómo veo mi posición respecto de la sociedad en qué vivo?

Con frecuencia nos gusta ser mucho más individuos que participantes de una sociedad. Creemos que nuestras acciones no repercuten en la comunidad. “Hago lo que me conviene”, “Esta es la  mía”, “Como todos roban, yo también lo hago”. Queremos que nuestros representantes tengan un estándar moral y ético que tal vez ni tenemos ni pretendemos tener.

Solamente nos preocupa algo si nos toca directamente. Y el reclamos de otros nos MOLESTA.

Si busco solamente mi oportunidad para sacar ventaja, soy solamente un individuo y no un integrante de la sociedad. Si mis modelos a seguir son Bill Gates o Steve Jobs: ¿Tengo derecho a quejarme por la sociedad que estoy ayudando a construir?

Si ignoro que soy parte de una sociedad, en la cual mis acciones y omisiones repercuten, terminamos siendo solamente una sumatoria de individuos.

¿Estoy esperando determinadas noticias?

Así como hay una parte emisora que selecciona las noticias, nosotros también, como parte receptora, esperamos a veces escuchar determinadas noticias. Si la noticia dice que “todos son corruptos” eso tal vez me tranquilice, “bueno, si todos son corruptos, yo también voy a hacer la mía”. “Si el sistema es salvaje, voy a pisar a todos los que se me interpongan en el camino”. Lo cierto es que ni “todos” son corruptos, ni “todos” son luchadores intachables. Existe de todo, en cada ámbito de la sociedad y lo mejor que podríamos hacer es no generalizar. Aunque por supuesto meter a todos en la misma bolsa siempre es más cómodo.

Esperamos determinadas noticias, para que confirmen también nuestra visión de la realidad, si tengo una visión pesimista, voy a aguardar ansiosamente las noticias apocalípticas.

Finalmente

Muchos hemos saltado directamente a la opinión sin pasar por el tamiz de preguntas como estas, y reitero, no es obligación estar continuamente dando opiniones “certificadas”. Después de todo son eso opiniones. Pero de vez cuando podemos agregarle un poco más de sustancia para que sea más interesante leerlas o intercambiarlas y terminen en algo más que en opiniones…

 

 

 

El miedo a pensar

Hace un tiempo expresé que esa cuestión de andar haciéndose el neutral, o el independiente no me parece correcta. Esa idea de querer equilibrar artificialmente la balanza. No obstante hay una actitud que también es peligrosa, y es la de exigir la alineación a un proyecto, idea, ideología, o similar al 100%. Considerar a cualquiera que no lo hace como un traidor es peligroso.

Es lo que ha pasado esta última semana con la nota de José Pablo Feinmann en La Nación. Parece que muchos que apoyan la gestión de estos últimos gobiernos criticaron duramente a Feinmann. Como alguien que ha votado en las últimas elecciones al FPV, me parece injusto y riesgoso.

Es peligroso desestimar la inteligencia que puede aportar JP Feinmann. Este filósofo no representa como podría ser Lanata, a ese progresismo licuado que solamente se escandaliza por las excentricidades o excesos de los años neoliberales.

Es cierto que Feinmann comete algunos errores en su exposición a La Nación. Una de ellos es justamente haber pecado tal vez de ingenuo. Algo que él mismo reconoce. Es obvio que La Nación iba a recortar esa parte de la realidad que a su ideología de más de 100 años le conviene.

Pero sería también muy útil reconocer que Feinmann les dice en la cara al diario mitrista algo que la corporación mediática opositora al gobierno se niega a reconocer: Que tras ese discurso republicano y pseudo-democrático ellos han sido grandes responsables de la violencia en el país que ha traido consecuencias hasta el día de hoy. Basta solamente con escuchar con el reportaje atentamente.

Eso es lo que deberían darse cuenta y valorar quienes apoyan a este gobierno. Exigir lealtades ciegas o acríticas empobrece. Como así también esparcir el miedo a pensar.

Finalmente es tristísimo el papel de ciertos comunicadores, algunos que son adictos históricos a los grupos de violencia pseudoinstitucional, otros por conveniencias económicas, y otros que ingenuamente creen estar obligados a una ridícula neutralidad.

Es tristísimo, por que quieren tomar como propias las críticas que realiza Feinmann, porque en realidad toman solamente las que le conviene. Y porque son incapaces de construir un discurso propio y genuino que reciba el apoyo popular en las urnas.

Adrian Suar

Adrián Suar es un símbolo de los años ’90. El exponente del individuo que llegó, el modelo del nuevo rico. La mediocridad frecuente que se ve coronada de gloria. Cuando Suar habla se percibe una pobreza conceptual que ni siquiera Tinelli tiene. Y no soy justamente defensor de Marcelo Tinelli, el ministro vitalicio de des-cultura nacional. Pero Suar se presenta con una frivolidad más sofisticada, como quien tiene algo muy importante para decir.

Suar habla en un programada patéticamente armado, se ríe, trata dificultosamente de elaborar una idea, se le iluminan los ojos al hablar de su líder corporativo, se burla de manera insípida, y al mismo tiempo intenta mostrarse relajado, inteligente, conciliador.

Suar es un recuerdo viviente de la década menemista, un viaje al pasado.

 

Sobre el fallecimiento de Steve Jobs

Súbitamente, todos, bueno casi todos, al parecer se han vuelto idólatras y conocedores de Steve Jobs y amantes de Apple con el lamentable deceso del cofundador de Apple. Estaba pensando en escribir algo al respecto, pero encontré que alguien ya lo había hecho y muy bien por cierto (combina claridad, síntesis y respeto por el fallecido sin callar convicciones) , así que  creí que sería muy bueno compartirlo:

Solamente dos observaciones para poner en contexto el excelente artículo:

  • A pesar de la creencia popular, no fue ni Apple ni Steve Jobs los inventores del mouse, sino que fue creado por Douglas Engelbart y Bill English. Es decir nuestro genial Steve Jobs (dicho esto sin ironías) tomó ideas de otros.
  • Apple usa DRM (aunque no en todos los casos). La gestión de derechos digitales (DRM) que menciona el artículo es repudiada como anti-competitiva por organizaciones interesadas en la libertad de expresión y derechos de los usuarios.  (Leer este artículo por ejemplo).

Bien esta es la traducción de parte del artículo, todo el crédito es para Marcel Gagné el autor del texto original y completo en inglés se puede acceder haciend clic aquí:

No tengo un iPod, una iMac, o un iPhone. No hay productos Apple en mi mundo. No porque no crea sean cool los productos de Apple. Lo son. No porque no crea que son lindos. Dije que es la tecnología hecha sexy, no?. No tengo productos de Apple porque son francamente restrictivos. Si embargo, tengo un puñado de películas en DVD con el logo de Pixar en la caja.

Como una clase de tipo de software libre, estándares abiertos que soy, creo en la capacidad para elegir lo que quiero usar y como querer usarlo. Creo en la capacidad para seleccionar lo que quiero usar en mis computadoras. Creo en estándares abiertos y un nivel de juego para pequeños y grandes negocios. Creo que la dependencia en el proveedor perjudica a los clientes y desalienta la innovación. No creo en las altamente cuestionables patentes de software (ver ‘desalentando la innovación). No creo en la restricción de las libertades individuales con la gestión de derechos digitales en relación al uso razonable (e.g. hacer backups, poner mis medios en más de un dispositivo, etc). No creo en pedir prestado de otros y luego dar vuelta las cosas y demandarlos como parte de como hacer mi negocio.

En síntesis, no creo en casi todo y en todas las  formas  en que Steve Jobs y Apple funcionan.

    Esto no quiere decir que Steve Jobs no haya sido un gran hombre que hizo genialidades. Y admiraba un montón tanto a él y a su empresa por la manera en que se las arregló para conseguirlas. Es difícil no estar atrapado en la emoción de la próxima  atracción que sale de Apple. La razón sabe que el mundo del software libre y abierto del cual soy tan afecto podría hacer con un poco de la magia del marketing de Jobs. Oh por favor, sólo un poco de la magia de Jobs. Por favor.
Pero en mi admiración por el hombre, no puedo ayudar sino pensar en todas las otras cosas. Las que no brillan, algo más oscuro debajo del pulido cromo exterior.
Steve Jobs fue un hombre genial que hizo lo que pocos llegan hacer en su vida. El cambió el mundo. En muchas maneras para mejor. Pero no siempre.

Fin de la traducción.

Interrogantes sobre las elecciones en Santa Fe

Quiero presentar un resumen brevísimo sobre las elecciones de Santa Fe, y luego plantear un par de preguntas:

Resultados para Gobernador

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL BONFATTI ANTONIO JUAN 674.239 38,74
UNION PRO FEDERAL TORRES MIGUEL IGNACIO 612.208 35,17
FRENTE SANTA FE PARA TODOS ROSSI AGUSTIN OSCAR 387.162 22,24

Resultados para Diputados

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE SANTA FE PARA TODOS BIELSA MARIA EUGENIA 579.374 34,70
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL LAMBERTO RAUL ALBERTO 548.361 32,84
UNION PRO FEDERAL NICOTRA NORBERTO REYNALDO 245.615 14,71

Resultado para Senador

Partido FÓRMULA Votos %
FRENTE SANTA FE PARA TODOS CROSSETTI ALBERTO 10.510 40,04
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL VALDANO JUAN CARLOS CAYETANO 9.841 37,49
UNION PRO FEDERAL BALBI JORGE RAFAEL 2.964 11,29

Resultado para Intendentes

El socialismo ganó 21 intendencias mientras que el kirchnerismo lo hizo propio en 18 localidades.

Algunas consideraciones a partir de estos resultados

  • El socialismo ganó ajustadamente
  • El PRO hizo una excelente elección para gobernador
  • El kirchnerismo es la fuerza que más voto sacó en ambas elecciones legislativas
  • El socialismo tiene unas pocas intendencias más que el kirchnerismo
  • El PRO tuvo una bajo caudal de votos en las elecciones para diputados, senadores e intendentes.

Siendo un resultado tan disputado y repartido, las preguntas que quedan son:

  1. ¿Por qué el gobernador actual luego de haber sacado su partido una diferencia tan magra, dijo que fue un voto castigo al kirchnerismo? ¿No es llamativo que un ganador proveniente del oficialismo provincial salga a criticar a la oposición (es decir al oficalismo nacional)?
  2. ¿Por qué los dos diarios principales abanderados del sentido común interpretaron (¿por no decir falsearon?) el resultado con titulares tan beligerantes, cuando permanentemente denuncian la famosa cuestión de la crispación? ¿Será que hay una parte que se oculta?

Los resultados de las elecciones fueron extraídos del sitio oficial de las elecciones de Santa Fe.

 

El perverso 6-7-8

Un blanco frecuentemente elegido por la oposición mediático-política es 6,7,8.  Cada vez que se dice que el grupo económico del diario de la corneta miente, monopoliza, tergiversa, conspira, sus defensores ponen el grito en el cielo. Dicen que enfrente hay un programa llamado 6,7,8 que también miente. Que persigue a los periodistas. Que es fascista. O que es estalinista. Que difama a la oposición. Que es una vergüenza, ya que 6,7,8 es un programa favorable al gobierno que es financiado por los impuestos “de todos nosotros”. Esta fue el argumento comunicado al periodismo por parte del jefe de gabinete del gobierno de la ciudad de Buenos Aires frente a la acusación del juez Ariel Lijo por la campaña sucia realizada en la ciudad de Buenos Aires1.

Comencemos diciendo que 6,7,8, es efectivamente un programa favorable a las políticas llevadas a cabo por los  dos últimos gobiernos oficiales.  No se escuda detrás de una falsa e inexistente objetividad. De manera que el televidente está debidamente prevenido cuando observa tal programa, sobre la opinión del conductor y sus panelistas.

Es muy importante tener en cuenta que el programa no es meramente de noticias. Es un programa de análisis, de informes, de discusión. Por esa misma naturaleza que tiene se puede estar de acuerdo o no. Pero decir que miente es falaz. Generalmente se hace eco de opiniones, dichos, declaraciones de periodistas y políticos. No hay nada de persecución en ese sentido. Carece de todo sentido lógico argumentar que se miente, difama o persigue cuando se retransmiten los dichos públicos de una persona también pública. De hecho, al ser un programa de discusión, no hay un discurso homogéneo, no son pocas las veces que los integrantes polemizan entre sí y hasta objetan los informes que realiza la producción. Existe un nivel de intercambio de ideas ausente en la mayoría de los programas que se dedican a la política. ¿Será que en general es criticado por quienes ven sus intereses afectados o por quienes nunca lo han visto?

Sucede que hasta hace poco los periodistas parecían pertenecer a una clase sacerdotal, intocable, inerrante, e inmaculada. Se suponía que si estaba impreso en el diario, lo decía la televisión o la radio era verdad. Los periodistas eran intermediarios totalmente neutrales, inocuos, asépticos de la realidad. Uno abría el gran diario argentino, y esa era “la verdad”, “la realidad”.

Esa era una concepción cuasi-religiosa del periodismo. La ciudadanía se sometía durante las mañanas a un momento devocional, en el cual los oráculos le decían cuál es el sentido común, cuál es la normalidad, cuales son los peligros que lo acechan, y hasta como tenían que vestirse de acuerdo a la situación meteorológica. Todo esto en general envuelto en un tono cataclísmisco. Hoy sabemos (o más bien recordamos) que por más profesional que fuere un periodista, es una persona que como todos nosotros, tiene opinión propia, tiene preferencias, tiene prejuicios, qué tanto: es un ser humano. Pero hay algo mucho más importante que hoy sabemos: el periodista trabaja para una empresa. Y una empresa persigue el aumento de las ganancias. El periodista además, está inmerso en una cultura empresarial de la cual es muy difícil contradecir (sea por necesidad de subsistencia o meramente por connivencia).

Es importante recordar una vez más, que en una sociedad capitalista, y mucho más aun, luego de la caída de la URSS, los grupos económicos – en particular aquellos relacionados con el manejo de la información – tienen tanto o más poder que los estados nacionales. Como apenas un ejemplo de esto dicho, considerar la enorme News Corporation2.

Hoy entendemos que detrás de una noticia puede haber un interés. El interés por obtener más poder, porque cuando se obtiene más poder, cuando se obtienen privilegios del estado, la rentabilidad del grupo económico es mayor. De esta manera las corporaciones del poder económico pueden vehiculizar mediáticamente lo que la sociedad debe escuchar para que ellas puedan incrementar sus utilidades y formarse además una opinión positiva de aquellas. Así, cada día ellos pueden comunicarle a sus lectores, oyentes y televidentes cual es el “sentido común”, cual es la “normalidad”. Pueden decir: “Eso que nos dicen desde el gobierno nacional, no atacan nuestra posición oligopólico, no señor, es contra Uds y por lo tanto deben defendernos. “ En nombre de una libertad de prensa nunca cercenada, nos dicen que defendamos su posición privilegiada en el mercado. Obviamente esto último nunca lo expresan abiertamente.

Retornando otra vez a “6,7,8” si yo fuera un comunicador y me alegrara públicamente por la viudez de la presidenta o revindicara la dictadura militar, o dijera que el monopolio mediático es la “víctima” y posteriormente me enojara, ridiculizara o peor aun acusara al mensajero de mentiroso, o bien tendría mi salud mental afectada, o estaría mintiendo lisa, llana y descaradamente.

Que 6,7,8, es sesgado, sí, claro que lo es. Que sus informes tienen un estilo discutible puede ser. Todo programa de opinión lo es. Todos los programas, inclusive los “meramente ” informativos lo son. Escogen qué noticias decir y cuáles no. Escogen qué hecho resaltar y cuáles no. Escogen qué voces reproducir y a a cuáles bajar el volumen. Baste recordar como uno de los tantos ejemplos, cuando un periódico de supuesto perfil neutral, borró la imagen de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo de una foto. En efecto, 6,7,8 es mucho más sincero que otros programas, donde bajo una cáscara de objetividad le sirven en bandeja las preguntas a ciertos invitados a fin de que no tenga manera de “equivocarse”.

Con respecto al mentado asunto de “todos pagamos impuestos”. Suponiendo que todos fuéramos fiscalmente irreprochables. ¿Qué diremos entonces, por ejemplo, del gobierno de la ciudad que ha gastado una llamativa y gran cantidad de dinero de “nuestros impuestos y … (agregar toda la cantinela subsiguiente)” por la adquisición netbooks para las escuelas.3

Pero no sólo eso, todo programa político del canal que fuere, cuenta con auspiciantes. ¿O acaso los periodistas que responden al partido mediático opositor les cae maná del cielo? ¿ Y acaso los auspiciantes de aquellos le consultan a sus clientes acerca de qué programa político deberían apoyar?

Es cierto, se podrá argumentar que uno no vota a un auspiciante. Que uno elige pagar por algún producto o servicio del auspiciante X. En cambio, uno que no votó al FPV tiene que sufrir programas oficialistas como 6-7-8. De todas maneras dicho razonamiento es cuestionable, justamente si estoy pagando como cliente, por qué habría de tolerar que financien programas con los que coincido escasamente. Una objeción un poco más sólida diría que gobierno hay uno sólo por cuatro años, en cambio como cliente puedo escoger una empresa distinta en lugar de la auspiciante.

Concediendo esto último, hay un detalle que se omite: en primer lugar 6-7-8 ha invitado a unas cuentas personalidades identificadas con la oposición, entre ellos el más notorio ha sido Mario Vargas Llosa. Sin embargo, la única personalidad contraria al gobierno nacional que aceptó asistir en estos últimos tiempos fue Beatriz Sarlo.

Pero hay un elemento mucho más contundente que desde la oposición mediática se omite. De haberse aprobado acatado la ley de medios de comunicación audiovisual (¡es tan grande la influencia del oligopolio, que cometí el error de escribir que no había sido aprobado, cuando en efecto el congreso lo hizo, sucede que lamentablemente, el multimedio desconoce la ley 26.522!), perfectamente el canal 7 podría ser diferente, la oposición podría tener su cuota de espacio en el mismo y discutir la existencia, naturaleza y composición de un programa como 6,7,8 o crear otros alternativos.

Cito al respecto a Nicolás Lichtmaier que escribió un excelente artículo sobre la ley de medios:

El Canal 7 que vemos hoy es el Canal 7 de la vieja ley. El canal que permitió la actual organización de las cosas, conformándose su estructura de mando directamente entroncada en el poder ejecutivo. Eso, justamente, cambia con la ley. El gobierno se desprende de canal 7, que pasa a ser manejado por una empresa del estado, pero con mucha más independencia del gobierno. La oposición ahora tiene derecho (que todavía no ejerció) de participar de la dirección de los medios públicos.4

¿Pero es lo qué le importa a la oposición mediática: presentar voces alternativas, o más bien, escudándose en falsas pretensiones de libertad de prensa, mantener sus privilegios como corporación dominante, algo que han venido haciendo durante al menos por 35 años?

1 Noticia en La Nación (Un medio serio)

2Ver más al respecto en Wikipedia y en esta noticia de en la BBC  (Otro medio serio)

4Ver la sección Mitos sobre la ley en Ley de servicios de comunicación audiovisual y si tenés tiempo en el mismo sitio está el texto de la ley completa.